Optimiza tus Kegels: El poderoso entrenamiento en la ducha para tu suelo pélvico
Queridas, si vuestras mañanas son una locura de hacer desayunos, elegir el outfit y beber café a toda prisa, lo entendemos. Vuestra rutina de ejercicios a menudo puede acabar en un segundo plano. Y ni hablemos de ese grupo de músculos oscuro - el suelo pélvico. ¿Quién tiene tiempo para añadir unos cuantos apretones?
Pero, ¿qué os parece si os decimos que podéis convertir vuestro tiempo de ducha en un entrenamiento encubierto, con agua y vapor, para vuestro precioso suelo pélvico? Estamos aquí para presentaros una rutina tan simple pero tan brillante, que os preguntaréis por qué no se os ocurrió antes. Se trata de trabajar esos Kegels en la ducha y convertir ese enjuague diario en un potenciador pélvico.
Antes de sumergirnos, un recordatorio rápido sobre nuestra estrella del show: Los músculos del suelo pélvico. Estos son los tejidos super soportantes que sostienen vuestra vejiga, intestino y útero. Al igual que una hamaca balanceándose al viento, vuestros músculos del suelo pélvico siempre están allí, ofreciendo soporte y control, desde contener vuestra orina hasta esos momentos íntimos.
La Rutina
Entrad en la ducha, damas, y dejad que el agua caliente os despierte. Mientras alcanzáis vuestro champú, poneos de pie y preparaos para una ronda de Kegels con poder de ducha. El ejercicio es simple.
- Primer Paso: Empezad deteniendo y comenzando vuestro chorro de orina. ¡Sí, lo habéis oído bien! Vuestro objetivo es dirigir vuestro chorro hacia el desagüe. Intentad detener el chorro a mitad de la corriente, sostenedlo durante unos segundos y luego relajad para dejar que la corriente continúe. Apuntad a 5-10 repeticiones.
- Segundo Paso: Ahora que habéis dominado el primer paso, es hora de practicar sin orina. Pretended que estáis tratando de detener el chorro de orina. Apretad y levantad vuestros músculos del suelo pélvico, mantenedlo durante una cuenta de 10, luego relajad. Repetid esto 10 veces.
- Tercer Paso: Aumentad la apuesta con algunos movimientos rápidos. Apretad y relajad rápidamente vuestros músculos del suelo pélvico, haciendo tantos como podáis en 10 segundos.
¡Felicidades! Acabáis de convertir vuestra ducha matutina en un entrenamiento secreto para vuestros músculos pélvicos.
Los Beneficios
Los ejercicios de Kegel son el arma secreta contra muchos problemas que pueden afectarnos a nosotras las mujeres a medida que envejecemos, como la incontinencia urinaria, el dolor de espalda baja e incluso una vida amorosa poco satisfactoria. Aquí está lo que este entrenamiento encubierto en la ducha puede hacer por vosotras:
- Mejor Control de la Vejiga: La naturaleza de comenzar y detener estos ejercicios puede ayudaros a mejorar el control de vuestra vejiga. ¡No más momentos de "oops" cuando te ríes, estornudas o saltas!
- Mejora de la Estabilidad Central: Un suelo pélvico fuerte ayuda a mejorar vuestra estabilidad central en general. ¡Sí, vuestros abdominales os agradecerán estos ejercicios!
- Mejora la Intimidad: Un suelo pélvico bien tonificado también puede significar una mejor sensación durante esos momentos íntimos. Si eso no es motivación, no sabemos qué es.
- Recuperación Postparto: Si habéis dado a luz recientemente, los Kegels pueden ayudar a rehabilitar vuestros músculos del suelo pélvico y acelerar la recuperación.
- Prevención del Prolapso de Órganos Pélvicos: Realizar regularmente Kegels puede ayudar a prevenir o manejar el prolapso de órganos pélvicos, una condición en la que los órganos pélvicos se caen debido a la debilidad de los músculos del suelo pélvico.
Recordad, damas, la consistencia es la clave. Al igual que cepillaros los dientes, haced de vuestros Kegels en la ducha una parte de vuestra rutina diaria. Puede que no parezca mucho, pero estos pequeños ejercicios pueden sumar grandes resultados con el tiempo. Así que la próxima vez que estéis en la ducha, multitarea como las reinas que sois, y haced esos Kegels. ¡Vuestro suelo pélvico os lo agradecerá!